El líder católico José Antonio Kast asumió la Presidencia de Chile
José Antonio Kast asumió la Presidencia de Chile con un fuerte mensaje de orden y recuperación nacional
El dirigente político José Antonio Kast asumió este miércoles la Presidencia de Chile en una ceremonia oficial realizada en el Salón de Honor del Senado, en la ciudad de Valparaíso. El acto contó con la presencia de representantes de todo el arco político chileno y de numerosos líderes internacionales, entre ellos el rey Felipe VI de España y el presidente argentino Javier Milei.
Con un breve pero simbólico “Sí, juro”, Kast, de 60 años, se convirtió en el nuevo jefe de Estado chileno, sucediendo al mandatario saliente Gabriel Boric. De esta manera, el exdiputado inicia un mandato marcado por promesas de reformas profundas en materia de seguridad, economía y control migratorio.
Una ceremonia con fuerte presencia internacional
El traspaso de mando reunió a una importante delegación de autoridades extranjeras. Además de Milei y el monarca español, participaron los presidentes Daniel Noboa (Ecuador), Rodrigo Paz (Bolivia), José Raúl Mulino (Panamá), Nasry Asfura (Honduras), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay).
Durante la ceremonia, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, fue la encargada de colocarle la banda presidencial y la medalla de O’Higgins, símbolos del mando presidencial chileno.
Horas antes del acto oficial, Kast había presentado la fotografía oficial de su gabinete en el Palacio Cerro Castillo, en Viña del Mar. El equipo de gobierno está compuesto por 24 ministros, muchos de ellos provenientes del sector privado y del ámbito académico.
Entre las principales figuras del gabinete se destacan el economista Jorge Quiroz en el Ministerio de Hacienda, la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad Pública y el exparlamentario Claudio Alvarado en el Ministerio del Interior.
Seguridad, migración y economía como ejes centrales
Católico practicante, padre de nueve hijos y reconocido por sus posiciones provida, Kast centró su campaña en tres ejes principales: la recuperación de la seguridad, el control de la migración irregular y la reactivación económica.
En su primer discurso como presidente, definió su gestión como un “gobierno de emergencia”, destinado a enfrentar las principales problemáticas que, según afirmó, preocupan a la ciudadanía.
“Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos, es alivio donde hay dolor, es mano firme donde hay impunidad y es esperanza real para quienes han sido ignorados”, expresó desde el Palacio de La Moneda.
Asimismo, aseguró que su administración actuará con firmeza contra la delincuencia: “A los adversarios de Chile, a los delincuentes nacionales y extranjeros, los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar y los vamos a condenar”.
Auditoría del Estado y medidas de austeridad
Entre sus primeras decisiones, el nuevo mandatario anunció la realización de una auditoría general en todos los ministerios para evaluar el estado en que recibe la administración pública.
Según sostuvo, el diagnóstico inicial revela un país en condiciones más complejas de lo esperado. “Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”, afirmó.
Como parte de una señal de austeridad, Kast también anunció que residirá junto a su esposa, Pía Adriasola, en el propio Palacio de La Moneda, en lugar de utilizar residencias financiadas por el Estado, como hicieron algunos de sus antecesores.
Primeras medidas y prioridades de gestión
Durante su primer día como mandatario, Kast firmó varios decretos e instructivos destinados a marcar el rumbo inicial de su gestión. Entre ellos, la designación de un comisionado especial para la macrozona norte, una de las regiones más afectadas por la crisis migratoria.
También instruyó a sus ministros a acelerar proyectos de desarrollo económico y revisar normativas ambientales que, según su visión, han frenado inversiones, al tiempo que pidió avanzar en la reconstrucción de zonas afectadas por incendios recientes.
En su mensaje final, el presidente remarcó la necesidad de recuperar el orden institucional y fortalecer el carácter del Estado.
“Vamos a recuperar nuestro país, nuestras calles y nuestras instituciones. Chile no quiere seguir administrando la mediocridad, quiere construir grandeza”, afirmó.
Con este mensaje, Kast dio inicio a una nueva etapa política en Chile, prometiendo una gestión basada en el orden, la autoridad y la recuperación de la confianza ciudadana, en lo que definió como el comienzo de “una nueva era de libertad, justicia y esperanza” para el país.