Las controversias en la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) parecen no tener pausa. Las sospechas de irregularidades, denuncias de posibles delitos y cuestionamientos al manejo institucional se acumulan cada día, alimentando la sensación de que el fútbol argentino necesita una transformación profunda, tanto en su modelo organizativo como en los dirigentes que lo conducen.
La nueva controversia gira en torno a los arbitrajes y al uso del VAR. La difusión de conversaciones privadas en el marco de investigaciones judiciales alimentó sospechas sobre posibles influencias en determinados partidos.
Estas revelaciones reforzaron una percepción instalada desde hace tiempo en algunos sectores del fútbol: la idea de que ciertos equipos habrían recibido fallos favorables. Entre los clubes más mencionados en estas discusiones aparecen Barracas Central y Deportivo Riestra, aunque estas acusaciones forman parte del debate público y no siempre han sido probadas judicialmente.
Voces disidentes dentro del fútbol argentino
Pese al predominio del actual modelo dirigencial, algunos clubes han tomado distancia de la conducción de la AFA. Estudiantes de La Plata y River Plate han sido señalados como instituciones que marcaron diferencias frente a determinadas decisiones.
Más recientemente, Racing Club también habría dado señales en ese sentido al evitar gestos de alineamiento institucional en eventos internacionales. Aunque estas posturas siguen siendo minoritarias, reflejan la existencia de distintas miradas dentro del fútbol argentino.
La gestión de la selección tras el título mundial
La administración de los partidos amistosos de la selección argentina tras la consagración en el Mundial también ha sido objeto de críticas. Se cuestiona la elección de rivales de menor jerarquía, interpretada por algunos sectores como una estrategia orientada principalmente a la recaudación económica.
La suspensión de la Finalissima y la falta de enfrentamientos recientes contra selecciones europeas de primer nivel también han generado interrogantes sobre el nivel competitivo actual del equipo nacional. No obstante, se mantiene la confianza en la capacidad del plantel y del cuerpo técnico para afrontar futuros desafíos internacionales.
Un futuro que exige cambios
Frente a este panorama, crece la idea de que el fútbol argentino necesita una dirigencia más profesional, transparente y eficiente. La enorme relevancia social del deporte más popular del país exige dirigentes a la altura de esa responsabilidad, y que no se busquen “escapar” de la Justicia, cambiando direcciones legales, ocultando evidencias o simplemente pateando la pelota para más adelante…
Mientras, el pueblo argentino, a menos de 3 meses del Mundial, y que respira fútbol, sigue esperando que a la Selección no le salpiquen estos vergonzosos episodios, varios de los cuales están ya ventilándose en la Justicia, que suma pruebas.
El presidente y tesorero de la AFA ya se les prohibió salidas del país sin autorización judicial, apretaron con un “paro futbolístico” inútil, y las hinchadas le respondieron con un cantito a Tapia que ya cantan en todas las canchas.
La pava se calienta y por milagro, los jugadores y cuerpo técnico de la selección se mantienen alejados y por suerte la prensa no les pregunta sobre las denuncias; y todos esperamos que siga así, sin buscar “sangre”, como nos tiene acostumbrados en temas políticos.
Claro, algunos dirán que la Telenovela de la AFA sí es un tema político también.
