Milei busca relanzar su agenda política en Tucumán con Diego Santilli como principal negociador
El Gobierno nacional aprovechará los actos por el Día de la Independencia en Tucumán para mostrar una renovada etapa de diálogo político, en un contexto en el que la construcción de mayorías parlamentarias se volvió una necesidad estratégica. La visita del presidente Javier Milei a la provincia no sólo tendría un fuerte contenido institucional y simbólico, sino que también marcará el debut político de Diego Santilli como jefe de Gabinete en una de sus principales misiones: tender puentes con los gobernadores y conseguir respaldo para la reforma electoral que impulsa la Casa Rosada.
Tucumán, escenario de una nueva negociación
La celebración del 9 de Julio volverá a convertir a Tucumán en el centro de la política nacional. El oficialismo buscará reunir a la mayor cantidad posible de mandatarios provinciales para exhibir una imagen de fortaleza y capacidad de diálogo, en momentos en que necesita sumar apoyos legislativos para avanzar con proyectos considerados clave. La participación del Gobernador Osvaldo Jaldo, que sigue dando su apoyo a la gestión nacional, en una estrategia que privilegia a la provincia, además de la gobernabilidad, sigue dando resultados para incluso, su frente interno.
La fotografía con los gobernadores también pretende recrear el impacto político que tuvo la firma del Pacto de Mayo en julio de 2024. Aunque aquella iniciativa perdió protagonismo con el paso del tiempo, en la Casa Rosada consideran que el simbolismo de la Casa Histórica sigue siendo un escenario ideal para transmitir un mensaje de unidad institucional.
Milei llegaría acompañado por todo su gabinete de ministros para participar de la vigilia del 8 de julio y del acto oficial del Día de la Independencia, luego de cancelar el viaje que evaluaba realizar a Estados Unidos.
La reforma electoral, prioridad del Gobierno
Detrás de los festejos patrios, el verdadero objetivo político pasa por asegurar los votos necesarios para modificar el sistema electoral antes de que comience de lleno el calendario de 2027.
La eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) continúa siendo uno de los principales objetivos del oficialismo. Paralelamente, el Gobierno analiza distintas alternativas vinculadas a las listas colectoras como herramienta de negociación con algunos gobernadores que todavía mantienen reservas sobre el proyecto original.
En Balcarce 50 consideran que agosto representa el límite para alcanzar acuerdos antes de que la dinámica electoral complique cualquier posibilidad de consenso en el Congreso.
El debut político de Diego Santilli
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete representa un cambio de estilo dentro del oficialismo. Con mayor experiencia en la negociación política y un diálogo fluido con dirigentes de distintos espacios, el exministro del Interior será el encargado de transformar conversaciones preliminares en acuerdos concretos.
Su primera prueba comenzará incluso antes del viaje a Tucumán. Dos días antes de los actos patrios encabezará la primera mesa política de la nueva etapa del Gobierno, donde se evaluará el respaldo parlamentario con el que cuentan iniciativas como la reforma electoral, la ley de zonas frías y el proyecto de inocencia fiscal.
El relevamiento del posicionamiento de cada gobernador será una de las tareas centrales de esa reunión, ya que el oficialismo considera indispensable consolidar una mayoría estable para evitar nuevos tropiezos legislativos.
Una nueva etapa para la Casa Rosada
La designación de Santilli también refleja el reconocimiento de que la gestión necesita fortalecer su capacidad de negociación política. Después de varios meses marcados por tensiones internas y dificultades parlamentarias, el Gobierno apuesta a una estrategia más pragmática, basada en el diálogo permanente con las provincias y en la construcción de consensos.
En ese contexto, los actos por el Día de la Independencia trascienden el carácter protocolar. La presencia o ausencia de los gobernadores será leída como una señal política, mientras que cada fotografía y cada encuentro servirán para medir el nivel de respaldo que conserva el Presidente de cara a la segunda mitad de su mandato y a las reformas que pretende impulsar antes de la carrera electoral de 2027.
La sociedad espera, también, que el 9 de Julio sea un momento para poner en la agenda, finalmente, la unidad y gobernabilidad por encima de todo, como lo hicieron los próceres en el Congreso de Tucumán. Y con el ejemplo de unidad, además, de la Selección Argentina que sigue dando batalla en el Mundial.
