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Home/Sociedad/Mujer-discriminación, ¿el final de la dicotomía?
Sociedad

Mujer-discriminación, ¿el final de la dicotomía?

By elcristianodiario@gmail.com
14/07/2026 3 Min Read
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Quien nos “habla” desde la foto es Nuria Chinchilla.[i] Casada y madre. Especializada en conciliación entre trabajo y familia.

Dos favores históricos

Nuria nos hizo dos grandes favores.  Primero, demostrar por mérito propio, que las mujeres somos capaces. Tanto, más o menos también -sin complejo alguno- que los hombres, según carisma y capacidades propias. No por combativo enfrentamiento.

Ella, junto a una larga lista de mujeres –delante y detrás suyo- dejó sin letra al principal factor de discriminación que enarboló el Feminismo como postulado revolucionario: la “inferioridad de género”. Tal vez por eso han ido “por más” -¡por todo!- y pelean por el aborto como derecho supremo.

El segundo, haber llegado a donde llegó[ii] sin perder su distintivo: la femineidad. Singular modo de ejercer esa capacidad humanizadora de las mujeres, gracias a la cual alcanzó metas innovadoras y ejemplares en el ámbito empresarial.

El núcleo del problema

Históricamente hubo discriminación hacia la mujer por ser mujer. Eran -y son- injusticias con las que debemos acabar. Pero la situación actual de la mujer, de toda mujer, es mucho más grave. “La gran discriminación de hoy no pasa por ser mujer, sino por la maternidad, por tener hijos o por poder llegar a tenerlos” afirma Nuria Chinchilla desde su “puesto de combate”. Y continúa, “hombre y mujer son diferentes, y precisamente la maternidad es el factor que pone de relieve esa diferencia”.

Si algo categórico obtuvo el feminismo es que logró degradar la maternidad, la esencia misma de la femineidad. La mujer de hoy concibe la maternidad como sinónimo de tareas hogareñas,  como carga, lastre, obligación, obstáculo, aflicción. Lo que para las mujeres de algunas generaciones anteriores como la nuestra resulta obvio porque pudimos “mamarlo” en nuestros hogares, para las generaciones modernas es impensado y reñido a la vez. El mensaje  que reciben en contrario es permanente. Incisivo. Desde pequeños. Por todos los ángulos. Con tecnología de punta. Y más grave aún, si consideramos que carecen de referentes y de memoria sensible al respecto.

¿Cómo explicarnos, de otro modo, que la obtención de tantos derechos no ha logrado que la mujer supere un latente estado de insatisfacción? Porque la maternidad es considerada sólo un peldaño dentro del proyecto personal.   Porque hablamos poco –¡y tímidamente!- acerca de ella. ¡Debemos reenamorar a toda mujer de su mistérica e insustituible misión!  Cuando la mujer pueda reencontrarse con lo profundo de su ser femenino; cuando esté convencida y viva su maternidad con gozo y libertad, será la primera que contagie y atraiga, naturalmente, a cada quien a su lugar. Sólo entonces cesará su discriminación.

La búsqueda de superar injusticias debe continuar pero sin perder de vista el núcleo del problema.

Desafío para la mujer moderna

La historia es lineal pero salpicada de hechos pendulares. El feminismo, nacido a fines del 1900, fue el principio de uno. ¿Conquistó derechos y abrió caminos? ¡Indudablemente! ¿El precio…? ¡Demasiado alto!

Y nosotros ¿seremos espectadores del cimbronazo final de este hito pendular o artífices de potenciar las condiciones para acelerar la recuperación? ¡Un desafío indudable para la mujer moderna!

Aceptarlo será asumir un cambio de mentalidad. Emprender con imaginación y voluntad innovadora. Quebrar paradigmas. Desvincular el binomio profesión=éxito. Ampliar las ofertas laborales más allá de las tradicionales. Tomar decisiones de vida y ayudar a otras a tomarla  considerando la maternidad en orden prioritario. Elevar la motivación. Reinstalar el “orgullo de la femineidad” y… ¡tantos más! ¡Podemos hacerlo! ¿Verdad?

Autora: Isabel Woites de Berarducci. Técnica en Orientación Familiar


[i] Doctora en Ciencias Empresariales, licenciada en Derecho, master en Economía y en Dirección de Empresas y doctora por el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) de la Universidad de Navarra.

[ii]  Actualmente, única mujer dentro del Top Ten Management español y asesora de organizaciones laborales en España y Europa.

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