En la apertura del 144° período de Sesiones Ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei ofreció un discurso extenso y combativo, marcado por fuertes cruces con la oposición, interrupciones desde el kirchnerismo y respuestas directas del mandatario. En ese marco, reivindicó los principales ejes de su gestión, defendió su programa económico y anunció una ambiciosa agenda legislativa para el año.
Antes de ingresar al recinto, la transmisión oficial no mostró el saludo con la vicepresidenta Victoria Villarruel, en lo que fue su primer encuentro público tras meses de distanciamiento. Ya en el estrado, Milei comenzó su exposición minutos después de las 21 y sostuvo que los argentinos deben tener “memoria de dónde estábamos cuando asumimos” en diciembre de 2023. Aseguró que el país “dejó de ser un perdedor” y prometió “hacer a la Argentina grande de nuevo”.
La “herencia” y el diagnóstico inicial
El Presidente describió el escenario recibido como una “crisis terminal”, con un desequilibrio monetario superior al previo al Rodrigazo de 1975, un Banco Central “en peor estado” que en 1989 y niveles sociales comparables a los de 2001. Sostuvo que la moneda había sido “destrozada por la emisión desenfrenada” y que la falta de inversión respondía a la inestabilidad y la inseguridad jurídica.
En ese contexto, afirmó que su gobierno avanzó en un período de sesiones extraordinarias “productivo”, cumpliendo promesas de campaña y sentando las bases de la estabilización.
Anuncios económicos centrales
Entre los principales anuncios y definiciones en materia económica, Milei destacó:
- Presupuesto sin déficit: aseguró que se aprobó el primer presupuesto en siete años sin déficit fiscal y sin default.
- Fin de la emisión monetaria: afirmó que se terminó con la emisión para financiar el gasto.
- Baja de impuestos: señaló una reducción equivalente a 2,5 puntos del PBI.
- Inflación: indicó que se pasó de una inflación superior al 200% en 2023 a niveles cercanos al 30% en 2025.
- Crecimiento: sostuvo que el EMAE creció 6,6% en 2024 y 3,3% en 2025, acumulando más de 10% en dos años.
Remarcó que estos resultados se lograron “sin expropiaciones, default ni hiperinflación”.
Reforma laboral y mercado de trabajo
En el plano legislativo, defendió la sanción de la Ley de Modernización Laboral, a la que describió como una herramienta para actualizar un régimen “anacrónico” que había empujado a la mitad de los trabajadores a la informalidad. Según el mandatario, la norma permitirá adaptar el mercado laboral a la transformación económica en curso.
También adelantó que cada ministerio presentará diez paquetes de reformas estructurales, lo que implicaría alrededor de 90 iniciativas a lo largo del año. Aclaró que esa “ambición reformista” no debe interpretarse como una acumulación de poder.
Seguridad y justicia
En materia de seguridad, enumeró una serie de medidas:
- Ley antimafia.
- Registro de datos genéticos.
- Ley de reincidencia y reiterancia.
- Plan Bandera y protocolo antipiquetes.
Afirmó que la tasa de homicidios bajó 17% a nivel nacional y 65% en Rosario, y que los robos disminuyeron 20% en 2025. También destacó la implementación del sistema acusatorio en el 65% del país y la reforma de la Ley Penal Juvenil.
Anunció, además, proyectos para reformar el sistema electoral y el financiamiento de los partidos, con el objetivo de “transparentar” la política, así como iniciativas para modificar el Código Civil, el Código Comercial y promover cambios en el Poder Judicial.
Política social y educación
Milei defendió la reasignación de partidas sociales y detalló aumentos en programas:
- AUH: incremento de 492,9% respecto a 2023.
- Incorporación de 600 mil niños al beneficio.
- Prestación Alimentar: +35,5%.
- Becas primera infancia: +500%.
- Prestación primeros mil días: +1100%.
Sostuvo que el esquema anterior utilizaba planes sociales con fines políticos y que su gestión busca eficiencia y transparencia.
En educación, señaló deficiencias estructurales en comprensión lectora y matemática, y cuestionó el uso del Estado como “aguantadero” de militantes.
Apertura económica y política exterior
El Presidente destacó el acuerdo comercial con Estados Unidos tras más de dos décadas, y recordó el rechazo al ALCA en 2005. Subrayó la relación con Donald Trump como un aliado estratégico y afirmó que la política exterior permitió fortalecer la posición argentina.
También mencionó avances en desregulaciones —más de 14.500, según precisó—, la eliminación de las SIRA, la baja de aranceles y el impulso al RIGI, con proyectos aprobados por 25 mil millones de dólares y otros 45 mil millones en evaluación.
Cruces con la oposición
El discurso estuvo atravesado por duros cuestionamientos al kirchnerismo y a la izquierda. Milei lanzó críticas directas a Cristina Kirchner, al memorándum con Irán y al caso Nisman, y protagonizó intercambios con diputados del Frente de Izquierda.
Las interrupciones y respuestas generaron un clima de tensión constante en el recinto, con pasajes de fuerte confrontación verbal.
Un llamado en medio de la tensión
Hacia el cierre, el mandatario sostuvo que la Argentina está “en la puerta de un gran resurgimiento económico”, siempre que se mantenga el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria. Insistió en profundizar la apertura comercial y en consolidar reformas estructurales.
En medio de un clima político interno marcado por la tensión y de un contexto internacional atravesado por la guerra —donde cualquier incidente podría escalar hacia consecuencias de enorme gravedad, también para la Argentina y no solo en el plano económico— muchos ciudadanos esperan que el Gobierno esté a la altura del desafío. En este escenario incierto, se vuelve imprescindible que la dirigencia priorice la unidad y el bien común por encima de las disputas sectoriales. ¿Es demasiado pedir?