Un nuevo marco institucional frente al avance científico
El acelerado desarrollo de las biotecnologías, la inteligencia artificial aplicada a la medicina, la expansión de los ensayos clínicos y la incorporación de terapias avanzadas han colocado a la bioética en un lugar central dentro de los sistemas de salud. La complejidad creciente de la investigación en seres humanos y de la práctica médica exige marcos éticos claros, consistentes y transparentes.
En este contexto, el Gobierno nacional avanzó con la creación de la Comisión Nacional de Bioética (CNB) mediante el Decreto 893/2025, a través del Ministerio de Salud de la Nación. La medida representa un paso institucional relevante orientado a jerarquizar y ordenar la deliberación ética frente a los desafíos que plantea la innovación científica y biotecnológica en la atención sanitaria.
Objetivos y funciones de la Comisión
La norma que crea la CNB expresa una decisión política clara: reorganizar la bioética sanitaria sobre bases académicas e institucionales sólidas, acordes al impacto contemporáneo de la ciencia y la tecnología en la medicina. La Comisión funcionará en el ámbito del Ministerio de Salud y será presidida por el propio ministro, el Dr. Mario Lugones.
La CNB está integrada por seis miembros titulares y tres suplentes, seleccionados por su trayectoria y reconocimiento interdisciplinario. Ellos son: el Presbítero Rubén Revello, director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina (UCA), el rabino Fishel Szlajen; la Dra. Damasia Becú-Villalobos, investigadora del Conicet y expresidenta de la Academia Nacional de Ciencias; la Dra. Rosa Pace, del Hospital Italiano de Buenos Aires; y el pastor Alejandro Rodríguez, especialista en programas humanitarios y poblaciones vulnerables.
Entre sus principales misiones se encuentran el asesoramiento al Poder Ejecutivo y a los demás poderes del Estado en problemáticas bioéticas complejas, la garantía de la dignidad de la persona humana en la investigación clínica y en la atención médica, y la formulación de recomendaciones frente al impacto ético del avance científico, tecnológico y biotecnológico.
La Secretaría de la CNB estará a cargo de la Dra. Mariana Durand, actual Directora Nacional de Relaciones Institucionales, quien coordinará el funcionamiento operativo del organismo.
Un rol rector y federal en bioética
Uno de los ejes centrales de la CNB será su función rectora en materia de bioética, con el objetivo de evitar superposiciones normativas y criterios contradictorios que históricamente dificultaron la evaluación ética de la investigación en salud. Para fortalecer este rol, la Comisión articulará con las provincias y con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de un Consejo Federal Asesor de Ética en Investigación, reforzando así su carácter federal.
Desde el punto de vista institucional, la CNB estará integrada por seis miembros titulares y tres suplentes, seleccionados por su experticia, reconocimiento y trayectoria interdisciplinaria. El decreto también faculta a la Comisión a convocar profesionales, organizaciones académicas y representantes de distintos sectores sociales cuando las circunstancias lo requieran, incorporando miradas comunitarias en decisiones que impactan sobre pacientes, familias y la sociedad.
Articulación jurídica y estándares internacionales
La CNB contará además con una articulación permanente con el asesoramiento jurídico del Ministerio de Salud, una interacción clave para dotar de coherencia, previsibilidad y seguridad jurídica a sus recomendaciones, especialmente en casos donde los dilemas bioéticos se vinculan con derechos fundamentales y marcos regulatorios vigentes.
Este diseño institucional acerca a la Argentina a los modelos adoptados por países que cuentan con consejos nacionales de bioética con capacidad real de incidencia en políticas sanitarias, particularmente en áreas críticas como la investigación en seres humanos, la regulación de nuevos tratamientos, la bioingeniería y la incorporación responsable de tecnologías en salud.
Un cambio de paradigma en la política sanitaria
La creación de la Comisión Nacional de Bioética (con funciones ad honorem) marca un cambio de paradigma institucional al reconocer que la ética, frente al avance de la biotecnología y la medicina de alta complejidad, no puede improvisarse. El Estado asume así la necesidad de contar con estructuras expertas, abiertas y creíbles para proteger a los pacientes, ordenar la investigación científica y fortalecer la confianza pública en el sistema de salud.
En un año donde algunos diputados pretenden avanzar con leyes como la de eutanasia, que obliga al Estado a brindar apoyo para quitarse la vida (suicidio asistido) en enfermos, entre otras, pero que también puede reveerse en el Congreso la Ley de Aborto; es importante la creación de este organismo consultivo, que esperamos dé luz en una sociedad que ha sido bombardeada durante años con postulados de la cultura de la muerte.
