Después del aborto, la mujer…
Después del aborto, a la mujer le dejan la culpa completa.
Le dijeron que era su decisión, que era libre, que era un derecho.
Y cuando todo termina, se queda sola cargando el peso de un hijo muerto.
No comparte esa culpa con el médico que no informó, que no advirtió consecuencias, que cobró y siguió con su agenda.
No la comparte con el sistema que la empujó.
Ni siquiera con el padre que muchas veces presionó o desapareció.
La ideología se lava las manos y le entrega a la mujer una mentira cruel,
“Fue tu elección, ahora vive con ella”.
Eso no es libertad, es abandono.
La verdadera justicia empieza diciendo la verdad, el aborto no empodera, traslada la culpa a la más vulnerable y la deja sola con el dolor.

“Memorial para los niños no nacidos”, una escultura creada por el artista eslovaco Martin Hudáček.
Fuente: Alianza, Vida y Familia.