La Asamblea Nacional francesa dio este martes 27 de enero un paso clave al aprobar, por amplia mayoría, el artículo central del proyecto de ley que restringe el acceso de los menores de 15 años a las redes sociales. La iniciativa refleja una creciente preocupación social y política por los efectos del uso intensivo de teléfonos móviles y plataformas digitales en niños y adolescentes.
El Gobierno francés busca que la norma entre en vigor en septiembre, coincidiendo con el inicio del próximo ciclo lectivo. Por ese motivo, el proyecto fue tratado por la vía de urgencia. Tras este primer aval en la Cámara baja, el texto será enviado al Senado a mediados de febrero para continuar su recorrido legislativo.
Un marco legal más estricto para proteger a los menores
Desde 2023, Francia ya obliga a las plataformas digitales a verificar la edad de los usuarios y a permitir el acceso de menores únicamente con autorización de sus padres. Sin embargo, tanto legisladores como especialistas coinciden en que esas medidas resultaron insuficientes para enfrentar riesgos crecientes como la adicción a las pantallas, la exposición a contenidos inapropiados y el ciberacoso.
Ante ese diagnóstico, un grupo de diputados impulsó el año pasado una propuesta más ambiciosa que planteaba establecer una “mayoría de edad digital” a los 15 años. Ese proyecto inicial incluía además un toque de queda digital para adolescentes de entre 15 y 18 años y restricciones al uso de dispositivos electrónicos en los centros educativos.
Plataformas educativas, fuera de la prohibición
El texto aprobado introduce un matiz relevante respecto de aquella versión original. Quedan excluidas de la prohibición las plataformas con fines educativos, científicos, enciclopedias en línea y repositorios de software libre. De este modo, se busca preservar el acceso al conocimiento y a herramientas formativas, al tiempo que se limita la exposición a redes sociales de carácter recreativo o comercial.
Aun con esta excepción, el espíritu de la ley se mantiene intacto. Las empresas tecnológicas deberán implementar mecanismos eficaces de verificación de edad y bloquear automáticamente las cuentas que no cumplan con los requisitos establecidos. El incumplimiento podrá derivar en sanciones.
Debate sobre el uso de móviles en los liceos
En paralelo, los diputados franceses debatirán la posible prohibición del uso de teléfonos móviles en los liceos, donde se cursan los últimos años de la educación secundaria. Esta medida ya rige en colegios y escuelas primarias. Si obtiene aprobación, se incorporará al paquete legislativo en discusión, ampliando el alcance de la regulación sobre el uso de dispositivos electrónicos en el ámbito educativo.
Francia sigue el camino de Australia
Con esta decisión, Francia se suma a la senda marcada por Australia, que en diciembre de 2025 aprobó una ley pionera que prohíbe a los menores de 16 años tener cuentas o acceder a redes sociales. Ambos países se apoyan en estudios científicos que alertan sobre los impactos psicológicos, cognitivos y sociales del uso temprano e intensivo de estas plataformas.
El presidente Emmanuel Macron celebró la votación en la Asamblea Nacional y la calificó como “un paso importante” en línea con las recomendaciones científicas y con el sentir mayoritario de la ciudadanía. “Las mentes de nuestros hijos no están en venta. Además, aseguró que a partir del 1 de septiembre los menores estarán “por fin protegidos”.
Un debate más amplio en la sociedad francesa
La decisión parlamentaria se inscribe en un debate más amplio sobre el rol del Estado en la protección de la infancia y la adolescencia frente a los cambios tecnológicos. Mientras avanza la regulación en materia digital, también persisten discusiones en otros ámbitos sensibles de la vida social y educativa, donde distintos sectores reclaman también esa coherencia en la defensa de los derechos a la vida, las libertades (religiosa, en particular) y la neutralidad ideológica, que está ausente hace años en Francia, y el los Juegos Olímpicos, por citar un ejemplo que lo pudo ver todo el mundo, fue bochornoso por el mensaje woke y la afrenta a la Cristiandad toda, usando el deporte como panfleto político que avergonzó a millones de franceses.
La aprobación de esta ley es leída como un avance hacia una mayor protección de los menores en el entorno digital. Será bueno que Macron deje de lado también la promoción ideológica (en la juventud, mucho más) que divide a Francia cada día, entonces.
