Existe un viejo antecedente en la historia judicial que suele repetirse como advertencia: Al Capone, el mafioso más poderoso de su tiempo, no cayó por homicidios ni contrabando, sino por evasión fiscal. Salvando las distancias, una causa de características similares amenaza hoy a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y podría convertirse en el frente judicial más peligroso para Claudio “Chiqui” Tapia, hoy.
El fisco mantiene firme una causa penal económica contra Tapia y Pablo Toviggino, presidente y tesorero de la AFA respectivamente, por la presunta apropiación indebida de tributos y aportes a la seguridad social. Según la denuncia original, el monto investigado asciende a unos 19.300 millones de pesos, un número multimillonario inexplicable, dado el poder económico de la AFA, con selección campeona del mundo como fuente inagotable de ingresos por partidos, campeonatos y sponsoreo publicitario.
El fiscal rechazó el sobreseimiento
El fiscal en lo Penal Económico Claudio Navas Rial rechazó el pedido de sobreseimiento presentado por la defensa de los directivos de la AFA y ratificó la continuidad de la investigación. La causa tramita ante el juez Diego Amarante y se encuentra en una etapa clave, con pruebas que, según la Fiscalía, refuerzan la hipótesis acusatoria.
En su dictamen, Navas Rial fue contundente al afirmar que “no se observa en autos ninguna circunstancia desincriminante”. Además, sostuvo que la estrategia defensiva pretende imponer una interpretación que contradice el orden legal vigente.
El rol clave del Banco Credicoop
Uno de los elementos que más complica la situación procesal de Tapia y Toviggino surgió tras el análisis de los informes remitidos por el Banco Credicoop, entidad que opera como principal agente financiero de la AFA y que es presidida por el kirchnerista Carlos Heller.
Luego del levantamiento del secreto bancario, la Justicia detectó una fuerte contradicción entre el argumento defensivo y la realidad contable. Durante los períodos fiscales 2024 y 2025 —cuando la AFA incumplió con el giro de fondos al fisco— la institución gozaba de una holgada liquidez.
Liquidez comprobada y dolo fiscal
De acuerdo con el expediente judicial, la AFA mantenía saldos superiores a los 8.000 millones de pesos en cuentas a la vista, a lo que se sumaban importantes colocaciones en plazos fijos en dólares. Este dato resulta determinante para la hipótesis de la Fiscalía.
Al comprobarse que la entidad contaba con recursos suficientes para cumplir con sus obligaciones, se debilita cualquier argumento de imposibilidad de pago y se refuerza la figura del dolo. En los delitos de retención indebida, lo que se penaliza es que el agente de retención —en este caso, la AFA— se apropie de fondos que no le pertenecen, como el Impuesto a las Ganancias de terceros o los aportes de la seguridad social de sus empleados, pese a tener capacidad financiera para transferirlos.
El argumento defensivo y su rechazo
Los abogados de Tapia, Norberto Frontini y Lucio Simonetti, solicitaron el cierre de la causa alegando que existen resoluciones del Ministerio de Economía que suspenden ejecuciones fiscales contra clubes, lo que —según su postura— impediría al Estado avanzar penalmente.
El fiscal Navas Rial desestimó de plano ese argumento. En su escrito señaló que, una vez vencido el plazo legal para el pago, la obligación se torna exigible. “Cumplida la fecha de vencimiento, estamos frente a la existencia de una obligación exigible, la cual el contribuyente no cumplió en el plazo estipulado por la ley penal”, afirmó.
Un frente judicial que no está solo
Esta causa impositiva no es un hecho aislado. Por detrás se acumulan investigaciones periodísticas y judiciales que rodean a Tapia y a su entorno, generando una creciente incomodidad en sectores políticos y empresariales que intentan tomar distancia.
Propiedades de lujo, versiones sobre millones en el exterior, uso de aviones privados, compra de autos de alta gama, presuntos testaferros, caballos de carrera y viajes fastuosos configuran un cuadro que contrasta con el origen sindical del dirigente, más cercano al estilo de vida de los jeques del Golfo que a los integrantes del gremio de barrenderos al que pertenecía.
El antecedente que inquieta a la AFA
Sin embargo, más allá del ruido mediático, la causa impositiva aparece como la más peligrosa. La historia demuestra que los delitos fiscales, cuando están bien documentados, suelen ser los que finalmente prosperan. A Al Capone ya le pasó…
En un año mundialista, los múltiples escándalos que rodean a la AFA amenazan con escalar y salpicar aún más alto. Lejos de cerrarse, el frente judicial contra Tapia parece recién comenzar, con una investigación que podría marcar un antes y un después en la conducción del fútbol argentino.
