El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establece la obligatoriedad de exámenes toxicológicos para todos los funcionarios públicos de la provincia. La medida alcanza tanto a quienes ya ejercen funciones como a quienes aspiren a ingresar a la administración pública y fue presentada como una herramienta para reforzar la transparencia institucional y la confianza de la ciudadanía.
La iniciativa será remitida a la Legislatura provincial para su tratamiento, aunque entra en vigencia de manera inmediata. Desde el Ejecutivo salteño destacaron que el objetivo central es garantizar que quienes ocupan cargos de responsabilidad cumplan con condiciones adecuadas para el ejercicio de la función pública.
Alcance en los tres poderes del Estado
El decreto establece que los controles serán obligatorios para funcionarios de los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. También incluye a los organismos de control y no contempla excepciones por rango o jerarquía.
Están alcanzados por la medida desde el gobernador, el vicegobernador, ministros, secretarios y subsecretarios, así como legisladores provinciales, magistrados, intendentes, concejales y todo el personal que se incorpore a cualquiera de estas estructuras. De este modo, el Gobierno provincial busca aplicar un criterio uniforme a toda la dirigencia política e institucional.
Controles sorpresivos y sustancias detectadas
Los exámenes toxicológicos se realizarán de manera sorpresiva mediante test rápidos, con el fin de detectar el consumo de sustancias psicoactivas. Entre las drogas que se analizarán se encuentran metabolitos de cocaína, cannabinoides, opioides, anfetaminas, benzodiacepinas y barbitúricos, entre otras.
En caso de obtener un resultado positivo, el procedimiento contempla la realización de estudios confirmatorios en laboratorios habilitados, garantizando la cadena de custodia de las muestras y el derecho del funcionario a solicitar una contraprueba, de acuerdo con los protocolos establecidos.
Idoneidad y responsabilidad en la función pública
En los fundamentos del DNU, el Gobierno provincial remarcó que la función pública “no es un privilegio, sino una responsabilidad” y subrayó la necesidad de asegurar la idoneidad física, psíquica y moral de quienes toman decisiones que afectan a la sociedad.
Según se indicó oficialmente, la implementación de estos controles busca fortalecer la legitimidad institucional y responder a una demanda social creciente de mayor transparencia y conducta ética por parte de los funcionarios públicos.
Consecuencias ante el incumplimiento
El decreto prevé consecuencias concretas para quienes no cumplan con la normativa. La negativa a someterse a los controles o un resultado positivo en los exámenes toxicológicos habilitará la aplicación de los mecanismos de remoción de cargo previstos por la Constitución provincial y las leyes vigentes, según la naturaleza del puesto ocupado.
Desde el Ejecutivo aclararon que cada situación será evaluada conforme a los procedimientos legales correspondientes, respetando las garantías y derechos de los involucrados.
Un debate que se extiende a nivel nacional
La decisión del Gobierno de Salta se inscribe en un debate más amplio que atraviesa a distintas jurisdicciones del país, donde se impulsan o ya se aplican controles toxicológicos y evaluaciones de idoneidad para agentes del Estado.
Estas iniciativas responden a reclamos sociales de mayor fiscalización, ética y responsabilidad en el ejercicio de la función pública, en un contexto de creciente demanda ciudadana por instituciones más transparentes y confiables.
La historia de políticos, funcionarios y hasta miembros del poder judicial complicados con el consumo es larga, y esta medida debe ser replicada en toda la Argentina, para bien de la ciudadanía y las instituciones. Será posible?
