La historia que hoy sacude a la Asociación del Fútbol Argentino parece una telenovela interminable. Lo que empezó con una copa otorgada fuera del campo de juego derivó en una trama que suma capítulos cada vez más escandalosos, con dirigentes, empresarios, gobernadores y políticos orbitando alrededor del poder que concentra la AFA bajo la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia. Y hoy, el nuevo episodio tiene un título inquietante: cuentas en Miami y transferencias millonarias.
De sindicalista a jeque del fútbol
El ex dirigente sindical de los barrenderos, devenido en presidente de la AFA, lleva una vida que poco tiene que envidiarle a sus amigos los jeques de Qatar. Vuelos en jets privados, traslados en helicópteros, hoteles cinco estrellas y un control discrecional de los principales negocios del fútbol argentino forman parte de un esquema conocido por la opinión pública desde hace unas semanas.

Venta de entradas, derechos de televisación, partidos amistosos de la Selección, elección de estadios para finales e incluso hoteles donde se alojan los equipos: todo pasa por una mesa chica. Aunque la Justicia parece avanzar siempre dos pasos detrás, cada tanto aparece un allanamiento que promete arrojar luz sobre el recorrido del “dinero de la AFA”.
Uno de los más resonantes fue el realizado en un inmueble (donde la tesorera de una financiera vinculada a Tapia y a su entorno fue sorprendida “in fraganti” y ya está detenida), financiera que, curiosamente también otorgó préstamos a clubes de fútbol, está en la lupa judicial, y promete novedades cuando se conozcan los datos de computadoras halladas en el lugar.
Finales, hoteles y beneficios cruzados
La lista de situaciones llamativas no es corta. Desde la elección del Estadio Único de Santiago del Estero hasta finales organizadas estratégicamente para beneficiar negocios hoteleros ligados a allegados del poder, pasando por supuestos favores a determinadas provincias, como la de Zamora, cuyos beneficios reales aún no están del todo claros.
A esto se suman los préstamos de Sur Finanzas a instituciones deportivas, la aparición de la “mansión de Tobillino” —con helipuerto incluido y registrada a nombre de testaferros—, caballos de raza al estilo de los jeques árabes y una colección de autos de lujo valuada en millones de dólares. Todo, claro, a nombre de los “perejiles” de siempre, pero con autorización para ser utilizados por familiares del dirigente de la AFA…

Imagen de la investigación del diario La Nación sobre el supuesto desvío de fondos
Las cuentas en Miami bajo la lupa
El último capítulo, quizás el más grave, estalló tras una denuncia de la AFIP —hoy ARCA— por inconsistencias en las declaraciones impositivas de la AFA. Incluso se detectó que la entidad mantiene deudas por aportes patronales de sus empleados, un hecho difícil de explicar en una organización que no presenta déficit operativo.
Pero la verdadera alarma se encendió con la aparición de cuentas bancarias en Estados Unidos, desde las cuales se habrían realizado transferencias millonarias.
Transferencias a sociedades fantasma
Según una investigación periodística, al menos 42 millones de dólares habrían sido transferidos desde cuentas vinculadas a la AFA hacia cuatro sociedades constituidas en Miami, sin empleados ni actividad comercial declarada. Estas empresas habrían recibido fondos provenientes de derechos comerciales, patrocinios y acuerdos internacionales de la entidad madre del fútbol argentino.
Los movimientos financieros, considerados sospechosos, ya despertaron el interés de la Justicia estadounidense. Y en los pasillos judiciales argentinos lo saben bien: “En Estados Unidos no se jode”.
De aliado a problema
Mientras Tapia pasa de ser “el amigo de todos” a la mancha venenosa, como una figura incómoda, casi tóxica, la preocupación crece. Como en el caso de Al Capone, algunos creen que el final podría llegar por el lado impositivo.
En un escándalo donde solo la Selección Argentina y su cuerpo técnico parecen quedar al margen, y en la antesala de un nuevo Mundial, los argentinos observan con vergüenza una trama que trasciende al fútbol. Fortunas inexplicables, lujos asiáticos y manejos opacos vuelven a manchar a la pelota.

Pensar que todo empezó con una copa mal otorgada. Fue la gota que rebalsó el vaso y destapó una catarata de hechos que ya no nos soprenden, en una trama política-deportiva que pinta una Argentina que queremos dejar atrás para siempre. La Justicia tiene la palabra. La telenovela aún no acabó, y promete más capítulos.
