El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, volvió a quedar bajo la lupa de la Justicia federal. Un fiscal solicitó ampliar una investigación judicial para determinar si la conducción del fútbol argentino habría participado en una maniobra internacional de presunto lavado de dinero por más de 300 millones de dólares.
El requerimiento fue presentado ante el juez federal Marcelo Aguinsky y apunta a operaciones que se habrían desarrollado entre los años 2021 y 2025, vinculadas al manejo de ingresos provenientes de contratos comerciales internacionales de la AFA.
Sospechas sobre una red financiera en el exterior
Según el planteo de la fiscalía, la AFA habría desviado fondos mediante una estructura de intermediación financiera montada fuera del país. El objetivo de la maniobra habría sido canalizar grandes sumas de dinero fuera del sistema bancario argentino, evitando controles y facilitando, eventualmente, operaciones de lavado de activos.
La investigación busca establecer si los ingresos generados por acuerdos comerciales internacionales fueron administrados a través de sociedades extranjeras, lo que habría permitido que una parte significativa de esos recursos no ingresara formalmente al circuito financiero local.
Las empresas bajo la lupa
En el pedido del fiscal se menciona una red de sociedades registradas en Estados Unidos y Europa que habrían funcionado como intermediarias en la administración de los fondos. Entre las firmas señaladas figuran TourProdEnter LLC, Global FC LLC y Odeoma Gestión, además de otras compañías offshore.
De acuerdo con la denuncia, estas empresas cobraban comisiones que en algunos casos alcanzaban hasta el 30% de los ingresos gestionados. La fiscalía sostiene que este esquema habría permitido desviar más de 300 millones de dólares generados por la actividad comercial de la AFA.
Los investigados y el rol de la AFA
El pedido de ampliación de la investigación incluye a Tapia y al empresario Javier Faroni, a quien se vincula con la administración de los ingresos internacionales de la AFA. También aparecen mencionados directivos y operadores ligados al área comercial del organismo rector del fútbol argentino.
Según la acusación, parte de los fondos desviados habría sido utilizada para operaciones ajenas a la actividad deportiva, como la compra de bienes y transferencias a empresas relacionadas con los investigados.
El origen de la causa judicial
La causa tiene su origen en una denuncia presentada por la Coalición Cívica, que solicitó investigar posibles delitos de lavado de dinero y administración fraudulenta en el manejo de los fondos de la AFA. En ese marco, el fiscal pidió profundizar las medidas de prueba y analizar el rol específico que habrían tenido las autoridades de la entidad en el diseño y funcionamiento del esquema financiero.
La investigación se suma a otras actuaciones judiciales en curso vinculadas al manejo de recursos del fútbol argentino y a presuntas maniobras realizadas en el exterior.
Situación procesal
Por el momento, el pedido del fiscal no implica imputaciones formales. Sin embargo, busca ampliar el alcance de la causa y avanzar en la determinación de eventuales responsabilidades penales, en particular en lo que respecta al papel de Tapia dentro del entramado bajo sospecha.
El juez deberá ahora resolver si hace lugar a la ampliación solicitada y qué nuevas medidas de prueba se ordenan en el marco de la investigación.
La telenovela de la AFA sigue sumando capítulos vergonzosos, sumando a políticos y empresarios, en una trama delictiva impensada, y que rebalsó el vaso hace unos meses, cuando Chiqui Tapia entregó arbitrariamente un campeonato a Rosario Central.
