Mientras la Justicia argentina sigue demorando, el FBI habría secuestrado el teléfono de Tapia y otros dirigentes de la AFA
Un operativo sorpresa en Nueva York
La Justicia de Estados Unidos habría dado un paso que generó fuerte impacto en el mundo del fútbol argentino. Agentes del FBI habrían incautado los teléfonos celulares del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y de otros dirigentes de la entidad durante un procedimiento realizado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, minutos antes de que la delegación emprendiera el regreso al país tras la final del Mundial frente a España.
El operativo provocó una demora de aproximadamente dos horas en la partida del vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas y se enmarca en una investigación por presuntas maniobras de lavado de dinero y evasión fiscal vinculadas a contratos comerciales internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino.
Los dirigentes alcanzados por la investigación
Según trascendió, Tapia y Leandro Petersen, responsable del área de Marketing de la AFA y hombre de estrecha confianza del tesorero Pablo Toviggino, fueron separados del resto de la delegación y trasladados a una oficina del aeropuerto, donde funcionarios judiciales les notificaron la medida y solicitaron la entrega de sus teléfonos celulares y demás dispositivos electrónicos, aunque fuentes vinculadas a la AFA lo niegan.
También integraban la comitiva los dirigentes Luciano Nakis, Fernando Isla Casares y Jorge Miadosqui, quienes acompañaron al seleccionado durante toda la competencia disputada en Estados Unidos.
La investigación apunta al manejo de millones de dólares
La causa tendrá un nuevo capítulo el próximo 30 de julio, cuando Claudio Tapia deberá presentarse a declarar ante la Corte del Distrito Sur de Florida. Además, deberá aportar documentación relacionada con TourProdEnter, una empresa radicada en Miami y vinculada al empresario Javier Faroni.
Los fiscales buscan reconstruir el circuito financiero utilizado para administrar ingresos provenientes de contratos de patrocinio y acuerdos comerciales internacionales de la Selección Argentina.
La principal hipótesis sostiene que TourProdEnter habría recibido millones de dólares provenientes de sponsors oficiales —entre ellos Adidas— en cuentas bancarias de Miami, fondos que presuntamente no habrían sido reflejados en los balances oficiales de la AFA.
Una pesquisa que sigue creciendo
La investigación es conducida por los fiscales estadounidenses Patrick Gushue y Christopher Ting, quienes además mantuvieron reuniones con el empresario Guillermo Tofoni, impulsor de la denuncia que dio origen al expediente.
Gracias a una medida judicial de producción de prueba (discovery), Tofoni afirmó haber accedido a documentación que indicaría que, de aproximadamente 300 millones de dólares administrados por TourProdEnter, unos 40 millones habrían sido derivados a sociedades sin actividad económica comprobable.
En paralelo, la Justicia estadounidense también tomó contacto con la representación legal de Pablo Beacon, excolaborador de Pablo Toviggino, quien podría aportar información relevante para la investigación.
La pregunta que vuelve a hacerse la sociedad
Mientras la Justicia norteamericana avanza con medidas concretas, en nuestro país, muchas de las investigaciones de la Justicia argentina vinculadas al manejo de la AFA continúan sin definiciones relevantes, y sin haber, por ejemplo, incautado los celulares hace meses, como lo habrían hecho los norteamericanos en la primera ocasión que tuvieron.
Desde hace meses circulan denuncias públicas sobre presuntos enriquecimientos incompatibles con los ingresos declarados, utilización de presuntos testaferros, propiedades de alto valor, posibles desvíos de fondos y operaciones financieras que involucran recursos provenientes de patrocinadores y contratos comerciales. Sin embargo, buena parte de esas causas permanecen sin avances visibles.
La pregunta que todos se hacen: ¿será la Justicia estadounidense la que termine impulsando investigaciones que en la Argentina llevan demasiado tiempo sin resolverse?
La expectativa ahora es que las pruebas obtenidas permitan esclarecer los hechos y que, tanto en Estados Unidos como en la Argentina, las investigaciones avancen con la celeridad y la independencia que la sociedad reclama. Sin tratos VIP, como ya nos tiene acostumbrados muchos de los jueces argentinos…
