En la única parroquia de Gaza, el párroco y algunas religiosas del Instituto del Verbo Encarnado son argentinos.
Han acompañado a sus parroquianos durante la guerra, han enterrado a sus muertos, han visto caer las bombas, también sobre la iglesia.
Los niños cristianos de Gaza, encerrados en el recinto parroquial durante muchos meses, cantaban canciones y juegos argentinos que les enseñaban las religiosas.
Aunque la mayoría de los gazatíes y palestinos apoyaban a España en la final del mundial de fútbol, los parroquianos católicos y sus vecinos apoyaban a Argentina. Y hubo desilusión con el resultado del Mundial de Fútbol.
“Hay que saber perder”, dice con humor y buen sentido el párroco, el padre Gabriel Romanelli. “De 7 veces que llegamos a la final, 3 ganamos la copa, y cuatro no; no está nada mal”, recuerda el sacerdote argentino.
Y luego recuerda algo más importante; en la vida, negocios, aficiones, etc… se pierde muchas veces. Debe ser ocasión para crecer y mejorar en virtudes y espíritu.
Lo importante de verdad son los bienes celestiales, la salvación, la relación con Dios y el amor a los hermanos: ahí no hay que perder. Todo lo demás es pasajero. [8 min]
Fuente: Religión en Libertad
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Imperdible el video completo:
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