Los niños abortados aparecían en la planta de líquidos cloacales.
Hace pocos meses, una investigación antropológica reveló esta realidad estremecedora.
Hasta el año 2023, los operarios de la Planta de Bajo Grande encontraban fetos humanos en los líquidos cloacales de Córdoba, casi todos los días.
Los empleados municipales, como entendían que eran niños que habían sido “tratados como basura”, sintieron la necesidad de devolverles la dignidad dándoles “cristiana sepultura”.
Por eso en la planta depuradora de líquidos cloacales, hay un cementerio de niños abortados.
Un detalle: entre 2019 y 2023 el intendente de la ciudad de Córdoba, responsable de esa planta, era Martín Llaryora.
El mismo gobernante que, cuando se aprobó la ley de aborto, prometió aplicarla “con la máxima seriedad posible”.
Sin embargo, se realizan 10.000 abortos por año en la provincia de Córdoba, sólo en el sistema público de salud.
Y hasta el 2023 muchos fetos fueron tirados a las cloacas.
En Córdoba, la ley de aborto se aplica SALVAJEMENTE
La ley no está para que cada mujer que llega a un control de embarazo reciba como primera pregunta: “¿Lo querés tener?”
Esa madre llega a un hospital para controlar adecuadamente su embarazo.
Es el momento para apoyar, más que nunca, el milagro que tiene en su vientre.
Defender la vida desde la concepción, hasta su muerte natural, es lo que más fortaleza me da para intentar que se ponga, aunque más no sea, un poco de humanidad.
Llaryora es la DECEPCIÓN más horrible que hemos tenido en este tema.
Autor: Aurelio García Elorrio
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Mirá una parte de la entrevista aquí: https://www.facebook.com/reel/1850083926168278?locale=es_LA
