Skip to content
Una mirada católica de las noticias
ElCristiano.info ElCristiano.info
ElCristiano.info ElCristiano.info
  • Política
  • Economía
  • Religión
  • Culturales
  • Educación
  • Tecnología
  • Salud
  • Deportes
  • Política
  • Economía
  • Religión
  • Culturales
  • Educación
  • Tecnología
  • Salud
  • Deportes
Canal de WhatsApp
Home/Religión/El Rosario de San Miguel o Corona Angélica, y las indulgencias que brinda
Religión

El Rosario de San Miguel o Corona Angélica, y las indulgencias que brinda

By El Cristiano
13/10/2026 5 Min Read
0

Es poco conocido el denominado “Rosario de San Miguel o Corona Angélica”, a pesar de que ya en fecha 8 de agosto de 1851, fuese favorecido por el Papa Pío IX con algunas indulgencias.

Promesas del Santo Arcángel

En una aparición a la ilustre sierva de Dios, Antonia d´Astonaco en Portugal. Pidió el Arcángel San Miguel que se compusieran en su honor nueve salutaciones, correspondientes a los nueve coros de los Ángeles, las cuales consistieran cada una en la recitación de un Padrenuestro y tres Avemarías.

Prometió el glorioso Arcángel que quien le honrase de esta manera antes de la Sagrada Comunión, sería acompañado a la Sagrada Mesa por un ángel de cada uno de los nueve coros. Y quienes rezasen todos los días estas nueve salutaciones, les prometió además su asistencia y la de los santos ángeles durante su vida y que después de la muerte los libraría del Purgatorio a ellos y a sus allegados.

Modo de rezar

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Serafines, el Señor nos haga dignos del fuego de una perfecta caridad. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Querubines, el Señor nos conceda la gracia de caminar por la senda de la perfección cristiana. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Tronos, el Señor nos conceda el espíritu de una verdadera humildad.(Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel Arcángel y del celestial coro de las Dominaciones, el Señor nos otorgue la gracia de podernos dominar en nuestros sentidos. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de las Potestades, el Señor nos guarde de los engaños y tentaciones del demonio. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y el celestial coro de las Virtudes, el Señor nos conceda el no ser vencidos en el peligroso combate de las tentaciones. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Principados, el Señor nos otorgue el espíritu de una verdadera y sincera obediencia. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y el celestial coro de los Arcángeles, el Señor nos conceda el don de la perseverancia en la fe y en las buenas obras. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Ángeles, el Señor nos conceda que estos espíritus bienaventurados nos guarden siempre, y principalmente en la hora de nuestra muerte. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Antífona

Gloriosísimo San Miguel Arcángel, el primero entre todos los Ángeles, defensor de las almas, vencedor del demonio, que estás junto a la gloria de Dios y después de nuestro Señor Jesucristo eres admirable protector nuestro, dotado de sobrehumana excelencia y fortaleza. Dígnate alcanzarnos de Dios el vernos libres de todos los males y ayúdanos a ser fieles cada día en el servicio del Creador.

V/ Ruega por nosotros, oh Bienaventurado San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Cristo.

R/ Para que seamos dignos de las divinas promesas.

Oración

Omnipotente y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia elegiste para príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel en pro de la salvación de las almas, te rogamos nos hagas dignos de vernos libres, por su benéfica protección, de todos nuestros enemigos, de modo que ninguno de ellos pueda molestarnos en la hora de nuestra muerte, sino que nos sea concedido que el mismo Arcángel nos conduzca a la presencia de tu excelsa y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria a los Ángeles custodios de las personas a las que hayamos ofendido o escandalizado).

El Decreto Papal de Pío IX:

Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos — 8 de agosto de 1851

DECRETO:

Es piadosa tradición que el Arcángel San Miguel, Príncipe de la milicia celestial, declarase a una piadosa mujer, que solía honrarlo cada día con actos de veneración, que le agradaría introducir un modo especial de oraciones en su honor y en honor de todos los Ángeles celestiales; y que por ello concedería a sus devotos muchos favores en las necesidades públicas, especialmente de la Iglesia Católica, de la cual es perpetuo protector.

De aquí se derivó que este modo de oración en honor del Príncipe celestial fuese practicado con gran fervor por una carmelita del Monasterio de Vetralla, muerta en olor de santidad en el año 1751.

Puesto que esta devoción se ha practicado hasta hoy con gran provecho de las almas, algunas religiosas del mencionado Monasterio, deseosas de hacer comunes a todos los fieles aquellos bienes espirituales que ellas ya poseían, suplicaron humildemente a Su Santidad Nuestro Señor Pío Papa IX obtener que cualquiera que rece con devoto ánimo la mencionada oración pueda conseguir las siguientes indulgencias:

I. Siete años y otras tantas cuarentenas cada vez que se rece la Corona Angélica.

II. Cien días cualquier día que se lleve consigo dicha Corona, o solamente se bese la medalla adjunta con la imagen de los Santos Ángeles.

III. Indulgencia plenaria una vez al mes, si se la reza diariamente y, confesados y comulgados, se ora por la exaltación de la Santa Iglesia y por la conservación del Sumo Pontífice.

IV. Indulgencia plenaria con las mismas obras prescritas en las fiestas:

de la aparición de San Miguel, el 8 de mayo;

de la dedicación, el 29 de septiembre;

de San Gabriel Arcángel, el 18 de marzo;

de San Rafael Arcángel, el 24 de octubre;

de los Santos Ángeles Custodios, el 2 de octubre.

Su Santidad, habiendo escuchado las súplicas en audiencia por medio de mí, Secretario abajo firmante, se dignó, por especial gracia, acceder a todo conforme a lo expuesto, y por tanto ordenó que, por medio de la Sagrada Congregación de los Ritos, se promulgase un Decreto, sin expedición de ningún Breve, para la concesión de las predichas indulgencias a cualquiera que rece la Corona Angélica, y de la especial facultad al confesor temporal de dicho Monasterio para bendecir las mismas Coronas con el rito habitual de la Iglesia.

.

Sagrada Congregación de los Ritos, 8 de agosto de 1851.

I. C. Lambruschini, Prefecto; C. G. Fatati, Secretario.

Fuente: Vatican y Aciprensa

Compártelo:

  • Compartí en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram

Me gusta:

Me gusta Cargando...

Tags:

Corono AngélicaIglesia CatólicaIndulgenciasRosario de San MiguelSan Miguel Arcángel
Author

El Cristiano

Follow Me
Other Articles
Previous

Día de la Hispanidad: Fe, Dignidad y un Legado Compartido

Next

Argentina acude al Tribunal del Mar para frenar la explotación petrolera en Malvinas

No Comment! Be the first one.

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Evangelio del día

consultas@frmaria.org

¡¡El papa León XIV viene a la Argentina!!

Del 8 al 11 de noviembre visitará Buenos Aires, Córdoba y la ciudad de Luján.

  • Facebook
  • Instagram
  • WhatsApp
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
Copyright 2026 — ElCristiano.info. Todos los derechos reservados.
%d