La diputada nacional Alida Ferreyra, de La Libertad Avanza, presentó el proyecto de ley ”Latidos”, que propone incorporar una instancia de información sobre el desarrollo del niño por nacer y ofrecer a la mujer embarazada la posibilidad de escuchar su actividad cardíaca antes de firmar el consentimiento para acceder a un aborto.
Dar voz a quien todavía no puede hablar
Una nueva iniciativa legislativa vuelve a poner en el centro del debate parlamentario argentino la defensa de la vida humana desde la concepción. La Ley Latidos busca modificar la Ley de “Interrupción” Voluntaria del Embarazo (IVE), agregando una instancia, dando una oportunidad a la vida.
Una oportunidad para que aquellas jóvenes que, llevadas por la angustia, no reflexionaron sobre una decisión muchas veces apresurada, que les puede recriminar su conciencia por el resto de la vida. Es así.
La propuesta es técnicamente, un proyecto de ley modificatoria de la 27610, aprobada en 2022. Y contempla incorporar dos artículos a la normativa vigente para establecer nuevas condiciones en el proceso de información y consentimiento previo al aborto.

Principales puntos del proyecto de ley
- Escucha de la actividad cardíaca: Incorpora dos artículos (6 bis y 6 ter) que establecen que, antes de firmar el consentimiento informado para un aborto, el centro de salud deberá brindar información verbal clara y con respaldo científico sobre el desarrollo gestacional.
- Instancia de escucha obligatoria: Cuando las condiciones técnicas lo permitan y la actividad cardíaca embrionaria o fetal sea detectable, el profesional deberá ofrecer los medios para que la embarazada pueda escucharla. Esa instancia formará parte obligatoria del procedimiento previo y deberá registrarse en la historia clínica.
- Excepciones: Contempla excepciones en los casos en que exista una imposibilidad técnica debidamente documentada o cuando la demora represente un riesgo para la vida o la salud de la persona gestante.
- Información sobre asistencia y acompañamiento: Obliga a suministrar datos sobre programas públicos de apoyo (como la Ley de los 1.000 días o la Asignación por Embarazo), así como información sobre la continuación del embarazo, la adopción y el acceso a equipos interdisciplinarios de salud o apoyo psicológico.
Desde una perspectiva provida, la iniciativa representa un paso significativo: acercar a la madre una realidad que con frecuencia es ocultada o queda relegada en medio de un debate dominado por consideraciones legales, políticas o ideológicas. Se trata de recordar que detrás de cada embarazo existe una vida humana en desarrollo, con su propia identidad y dignidad.

Un compromiso expresado en el Congreso
Al anunciar la presentación del proyecto en sus redes sociales, la diputada Ferreyra manifestó: “Juré como diputada “por la vida y cumplo”. También sostuvo su compromiso de “proteger la vida desde el primer latido”.
La propuesta busca que, antes de tomar una decisión de semejante trascendencia, la mujer pueda contar con información sobre el desarrollo de su hijo y conocer la actividad de su corazón. Escuchar esos latidos puede constituir una experiencia profundamente significativa, capaz de poner rostro y realidad vital: un hijo.
¿Un primer paso hacia una reforma más profunda?
La presentación del proyecto de la “Ley Latidos” abre nuevas posibilidades a futuro para la derogación del aborto, que ya se cobró la vida de más de 400.000 argentinos con misoprostol y procedimientos quirúrgicos.
Toda vida humana posee una dignidad inviolable y merece protección desde su comienzo hasta la muerte natural. Algo que, además, lo sostiene la propia Constitución de la Nación Argentina, y los legisladores ignoraron.
Por eso, cada iniciativa que procure visibilizar al niño no deseado por nacer y ofrecer información sobre su desarrollo ¡constituye una oportunidad para salvarlos!
Reabrir un debate que sigue interpelando la conciencia de la sociedad. Porque cada latido habla de una nueva vida. Única. Irrepetible. Y merece ser defendida.

