Halloween: una agenda “cultural” para celebrar la muerte y el terror …en Argentina
Cuando cunde el mal ejemplo
La ciudad de Buenos Aires, como capital de la Argentina y, además, por el “rebote” mediático de la prensa nacional, marca tendencias en todo el país, para bien o para mal. Y su preocupación por “celebrar” Halloween estos años a logrado que tomen mal ejemplo otros municipios, tristemente.
En una ciudad mayoritariamente católica (o que alguna vez lo fue) el Gobierno de CABA organizó, un vez más, una agenda “cultural” para niños, jóvenes y adultos, para celebrar Halloween, un fiesta pagana, originaria en la cultura celta, luego apropiada por las brujas en Norteamérica. Y luego convertida en el siglo pasado en un festejo simpatico del terror con “caramelos o truco”, aprovechada, lógicamente, por el comercio. Pero que es, en su realidad más oscura, la principal fecha del calendario satánico: Sí, en el libro “La Biblia Satánica” de 1960, Anton LaVey, fundador de la Iglesia de Satán, lo señala.

¿Dulce o truco? La “inocente” amenaza que repiten los niños para recibir caramelos en EEUU. Y aquí.
Es entendible que la fijación juvenil, con las modas que impone Hollywood con cientos de películas de terror y diabólicas, se haya permeado esta “fiesta”, a contracara de la festividad católica del Día de los Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos.
Un sacerdote, advirtiendo a los asistentes este fin de semana, decía en la misa dominical: “¡Los cristianos celebramos la vida, no la muerte. Cristo venció a la muerte!”.
¿De qué disfrazan a los niños?
De muertos, de zombis, de demonios, de personas ensangrentadas, de personajes que representan en terror y la oscuridad. Los padres deberían preguntarse, ante esta moda: ¿Qué estamos normalizando y qué queremos enseñarles a nuestros niños? Una pregunta que se les debería hacer a los intendentes, también.
Una monja en un colegio les decía a los padres: “Los niños y jóvenes no necesitan máscaras de terror, sino conocer el amor de Jesús”.
Un tema que, al menos, en todo colegio confesional debería ser advertido. Porque Halloween es una puerta que se abre pero no siempre termina bien, sobre todo en adolescentes. Aunque repitan que es un festejo inocente.

La “agenda” anticatólica para celebrar la muerte
Este año en CABA la oferta, totalmente gratuita (bueh, pagada con los impuestos de los porteños, en realidad), propone una combinación de talleres temáticos, conciertos de cine de terror y “celebraciones” distribuidas en puntos neurálgicos de la capital para este fin de semana.
La Usina del Arte, en el barrio de La Boca, se consolidará como el epicentro de la jornada del sábado 31 de octubre. Desde las primeras horas de la tarde, el espacio ofrecerá talleres interactivos diseñados para los más chicos (con el armado de máscaras espeluznantes como principal atracción), espectáculos en vivo y un cierre musical nocturno dedicado de forma exclusiva a las bandas sonoras más emblemáticas del cine de terror.
En paralelo, el Centro Cultural Recoleta aportará el toque tradicional con su ya clásica celebración del Día de Muertos mexicano. En un despliegue ofrendas y mística mexicana, las actividades se extenderán durante todo el fin de semana.

La grilla se completa con una propuesta disruptiva destinada a los jóvenes y amantes de la tecnología: la edición especial de Halloween de SideQuest, que se llevará a cabo el viernes 30 de octubre en Palermo. Este evento, definido como una “anti-hackathon” (?), combinará proyectos tecnológicos bizarros (textual), un masivo concurso de disfraces y una fiesta de cierre.
Desde el Ministerio de Cultura porteño recordaron que, si bien el acceso a todas las sedes es libre y gratuito, los talleres interactivos y ciertas funciones son de capacidad limitada (gracias a Dios).
El resto del país sigue sumándose a la moda importada del terror:
CABA no es la única ya. También Córdoba lo hará. Y promociona la “Noche Infernal” ambientada en los 7 pecados capitales y …”con premios y castigos”!
En Avellaneda, provincia de Buenos Aires, con auspicios oficiales también, se preparan para festejar la muerte con eventos para todo público…

Imagen promocional de una página cordobesa con la Catedral de fondo
En Mendoza, el gobierno municipal cerrará la tradicional avenida Arístides Villanueva para desplegar escenarios con DJs en vivo, concursos, ferias y cine móvil de terror. Por su parte, Salta ofrecerá en su Parque Sur una jornada temática recreativa de acceso gratuito. La ciudad de Tafí Viejo en Tucumán organiza el “Cuco Fest” enfocada en los mitos y el terror autóctono (?).
En Entre Ríos, la municipalidad de Gualeguaychú montará el “Halloween Fest” repartido entre el Mercado Munilla y la Vieja Terminal, destacando shows artísticos y un túnel de escape inmersivo de terror. Hasta Río Gallegos se suma este año a la celebración de la muerte y los fantasmas con el “Halloween Fest Municipal” en la avenida Néstor Kirchner. Siendo un gobierno “nacional y popular” es sorprendente que se sumen a la celebraciones americanas, y con el nombre en inglés, además.

La propuesta de la Iglesia
Ante la celebración de Halloween, la feligreses y sacerdotes de la Iglesia Católica proponen Holywins (un juego de palabras que significa «la santidad vence», en inglés), una iniciativa nacida en París en 2002 que busca recuperar el sentido cristiano de la víspera de la fiesta de Todos los Santos frente al auge de la cultura del terror y la oscuridad. Su objetivo principal es celebrar la luz, la vida eterna y la llamada universal a la santidad, recordando que la muerte ha sido vencida por Cristo.
En la práctica, esta festividad invita a los niños y jóvenes a disfrazarse de sus santos favoritos, de ángeles o de personajes bíblicos en lugar de monstruos o demonios.

¡La santidad sí se celebra! En la foto, niños disfrazados de su santo favorito
Gracias a Dios, ya son muchas las comunidades parroquiales y colegios católicos que organizan actividades festivas que incluyen juegos, concursos sobre la vida de los santos, música y la celebración de la Eucaristía, ofreciendo así una alternativa alegre, pedagógica y coherente con la fe católica.
No son pocos los padres que ya advirtieron que sumarse a una fiesta pagana no corresponde a una familia cristiana. Mucho menos, a una que celebra la muerte y el miedo, en una noche sin Dios.

