El Municipio de Yerba Buena, en Tucumán, habilitó la Parcela de los Ángeles, una iniciativa destinada a acompañar a las familias que atraviesan una de las experiencias más dolorosas: la pérdida de un hijo durante la gestación. El Concejo Deliberante aprobó la creación de este espacio especial, gratuito, dentro del Cementerio Municipal, donde estos bebés podrán recibir sepultura.
Un lugar para despedir y recordar
El proyecto, impulsado por el concejal Javier Jantus, busca ofrecer a las familias la posibilidad de brindar un entierro digno a sus hijos fallecidos durante el embarazo y contar con un lugar concreto para el recuerdo, la oración y el duelo.
La iniciativa parte de reconocer una realidad que muchas veces permanece en silencio: detrás de una pérdida gestacional hay una familia, una historia y un profundo dolor. Para quienes esperaban la llegada de un hijo, esa pérdida no deja de ser significativa por haber ocurrido antes del nacimiento.
Por eso, la creación de la parcela procura brindar un ámbito especialmente pensado para acompañar ese proceso y permitir una despedida respetuosa.
“Cada pérdida tiene consigo a una familia, una historia y un dolor que queremos acompañar”, señalaron al comunicar la aprobación del proyecto.
Un gesto de humanidad
En una sociedad atravesada por ideologías que desprecian la vida del niño por nacer, su protección y la dignidad de cada ser humano, crear un lugar para despedir a los hijos que no llegaron a nacer constituye un signo de sensibilidad y de respeto por el dolor de sus familias.
Frente a la Cultura del Descarte, que se campea en la sociedad, promocionando la muerte de niños por nacer con aborto “legal”, recordar a esos pequeños argentinos que no pudieron nacer, es un acto de humanidad que emociona. Y debería ser replicado por todas las ciudades de la Argentina.
