León XIV: la fe y la razón se necesitan para cuidar al ser humano y la creación
El papa León XIV afirmó que “no se puede creer sin pensar, ni es posible esclarecer las cuestiones más elevadas de la razón sin fe” y aseguró que ambas “se necesitan mutuamente” para abrir nuevos caminos de cuidado de la persona y del mundo. Lo expresó este sábado durante su encuentro con unos 3.500 fieles y ciudadanos reunidos en la Plaza de la Victoria de Pavía, donde destacó la importancia de construir una sociedad basada en la concordia, el diálogo y la participación activa de todos.
El pontífice invitó a mirar con atención tanto aquello que fortalece como lo que hiere la convivencia social y exhortó a renovar “la participación activa de todos en la vida ciudadana”.
Ante “las formas de degradación y de analfabetismo cívico”, llamó a compartir “un lenguaje de dedicación y servicio” que preserve las plazas, los parques y las calles como espacios privilegiados de encuentro.
“La buena ciudadanía sabe cultivar la concordia a través del diálogo y el encuentro constructivo entre las personas y las culturas”, sostuvo.
Asimismo, pidió a cada persona preguntarse si realmente se interesa por el lugar donde vive y por quienes lo habitan.

“¿Me importa la ciudad, la calidad de vida en los entornos donde trabajo y paso mi tiempo? ¿Me importa esta tierra tan fértil, donde cada campo lleva las huellas del trabajo paciente de generaciones que supieron vivir en armonía con la creación?”, planteó.
Pavía, rica en bienes y en virtudes
León XIV destacó que Pavía “es próspera no sólo en bienes, sino también en virtudes” e invitó a sus habitantes a “honrar siempre la dignidad de toda vida humana”.
También recordó que hogares, escuelas, hospitales y parroquias testimonian una historia de acogida, educación y cultura que constituye un patrimonio compartido.
“Ser social significa ser solidario”, afirmó el Papa, al explicar que el verdadero ciudadano actúa movido por el bien común y no por intereses particulares.
“Los ciudadanos son siempre conciudadanos”, agregó, al destacar que la vida democrática encuentra su sentido cuando busca promover el bienestar de todos.
Fe y razón, unidas para el cuidado de la vida
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la relación entre la fe y la razón, evocando el pensamiento de san Agustín y el papel de la universidad como ámbito de búsqueda de la verdad y formación integral de la persona.
“Su figura encarna el diálogo arduo y constante entre la fe y la razón y testimonia su pertenencia recíproca”, expresó al referirse al santo obispo de Hipona.
El Papa afirmó que ambas dimensiones no se oponen, sino que se iluminan mutuamente.
“De hecho, no se puede creer sin pensar, ni es posible esclarecer las cuestiones más elevadas de la razón sin fe”, aseguró.
Y añadió: “Con esta apertura confiada, la razón humana pregunta y proyecta; no se encierra en lógicas de lucro o de dominio, sino que descubre nuevas formas de cuidar de sí misma y del mundo”.
Asimismo, señaló que la fe libera al ser humano de una visión fatalista de la existencia.

“La fe nos recuerda que no somos súbditos de un destino anónimo, sino que tenemos la certeza de que Dios es creador y salvador de la vida”, afirmó.
La Iglesia, hogar de fe y casa de caridad
En la parte final de su mensaje, León XIV dirigió unas palabras a la Iglesia de Pavía, a la que definió como una comunidad llamada a acoger a todos y a generar una nueva humanidad.
“La Iglesia está llamada a evangelizar ante todo como hogar de fe y casa de caridad al servicio de los más pequeños, los pobres, los solitarios y los ancianos”, expresó.
Además, animó a involucrar en ese cuidado de la persona “a todas las fuerzas del voluntariado” y alentó a fortalecer la colaboración entre ciudadanos, asociaciones, instituciones públicas y comunidades eclesiales.
Finalmente, recordó que la historia de Pavía está profundamente marcada por el amor cristiano y exhortó a seguir escribiéndola juntos mediante una “memoria creativa”, capaz de unir generaciones, culturas e instituciones al servicio del bien común.
Fuente. AICA
