Santa Sede: los laicos no tienen permitido predicar durante la misa
En respuesta a una consulta, el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos precisó que “la proclamación de la Palabra en la misa es inseparable de la misión sacramental”.
“La proclamación de la Palabra en la celebración litúrgica es inseparable de la misión sacramental recibida y de la unidad que une Palabra y Sacramento en dicha celebración”. Así se afirma en un comunicado, en inglés, publicado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y dirigido al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, y arzobispo de Münster, monseñor Heiner Wilmer, en respuesta a la posibilidad de permitir, “en determinadas circunstancias”, que los laicos prediquen durante la misa.
El comunicado recuerda también que “la disciplina actual de la Iglesia ya prevé numerosas formas de proclamación de la Palabra y de oración que pueden confiarse a los fieles, con excepción de la homilía y la celebración de la Eucaristía, de acuerdo con el Derecho Canónico y la naturaleza propia de estas diferentes formas de proclamación del Evangelio”.
Sin embargo, la predicación por parte de laicos fuera de la Eucaristía está permitida y es posible. Así lo anunció el dicasterio en un comunicado de prensa publicado este martes.
Según la nota, el obispo Wilmer recibió respuesta a su solicitud del 30 de marzo, el pasado 17 de junio. En la nota de prensa, el Dicasterio subraya que comprende las inquietudes pastorales que motivaron la solicitud. No obstante, reafirma que la disciplina aplicable no puede eximirse mediante una excepción, puesto que la reserva de la predicación para un sacerdote o diácono no es una norma puramente disciplinaria, sino que surge de la propia naturaleza de la liturgia.
El documento explica además que la predicación es “una parte esencial de la Liturgia de la Palabra, inseparablemente ligada a la proclamación del Evangelio y representa “un ejercicio del munus docendi, confiado a los ministros ordenados mediante el sacramento del Orden Sagrado”.
Proclamar la Palabra de Dios en el marco de una celebración litúrgica está “inseparablemente ligado a la comisión sacramentalmente recibida y a la unidad que une Palabra y Sacramento en la celebración de la Eucaristía”.
Promover la formación para la elaboración de sermones atractivos
Según fuentes vaticanas, la carta dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, fechada el martes, también subraya la necesidad de promover el “desarrollo profesional continuo de los ministros ordenados” para asegurar que la predicación pueda “desplegar plenamente su eficacia pastoral y espiritual”.
Como recuerda el dicasterio pertinente, a modo de conclusión, la disciplina eclesiástica actual prevé “numerosas formas de proclamar la Palabra y predicar” que pueden confiarse a los laicos, siempre que esto se realice fuera de la celebración de la Eucaristía y de acuerdo con el derecho canónico, y sea apropiado al “carácter respectivo de estas diferentes formas de proclamar el Evangelio”.
Fuente: AICA
