Tal vez, quizás, mañana…
(Metafísica de la Patria)
.
“Tal vez, quizás, mañana”, esto mejore,
Me decía mi padre ante mi infancia
Que sufría por ver la patria amada
Sometida a tantos sinsabores
A tantas mezquindades y asechanzas.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, lo logremos
pues siempre habrá pasión por levantarse.
Y con esa ilusión yo me alegraba
Y emprendía la lucha de cuidarla
Siguiendo las palabras de mi padre.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, fue el desvelo
De seguir amando hasta el desangre
De pelear, de rabiar, de dar la vida
Y terminar muriendo en arrebatos
De gloriosos espasmos por amarle.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, me decía,
Y repetí a los míos una tarde
En que el sol con su melancolía
Dibujaba arreboles en alarde
De enseñar a sufrir con alegría.
.
¿Tal vez, quizás, mañana? Otros decían
¿De qué vale la lucha sin sentido?
Son sólo ilusiones vanas, yermas.
Ya no hay nada concreto. Hemos corrido
Detrás de Dulcinea y está muerta.
.
Y sin embargo, los que así decían,
No dejaban de luchar cada mañana
Y transformaban cada acción del día
En un hecho heroico que cantaba:
“tal vez, quizás, mañana, patria mía.”
.
Y se me rebeló el valor del Ser Sufriente
el latido de Dios que va cantando.
Las patrias cual los hombres son vivientes,
Y a ningún hombre ha de llamarse santo
Un segundo antes de su muerte.
.
Mientras se vive se lucha y se pelea
Y auxiliado en la Gracia de Dios que todo alcanza
Se ha de pelear mil veces y otras tantas,
Desdeñará derrotas quien posea
un corazón que hecho pedazos se levanta.
.
Y entonces comprendí qué era la patria:
No es un hecho inmóvil y glorioso.
Es la lucha del hombre religioso
Que por llorar tanto dolor se sabe vivo
Y al recibir tanto de Dios canta de gozo.
.
No podrán contra ella los traidores
Ni los cobardes y sus asechanzas.
Su ser trasciende el tiempo y las distancias.
Es regalo de Dios, es don precioso,
Sumatoria de ayer, de hoy, de esperanza.
.
Es acicate para ser más santos,
La raíz esencial que da la vida
Y borbotear amor día tras día,
Para ya nunca más sentirnos solos
derramando la sangre tuya y mía.
.
Y entonces ví mi patria como nunca
“Tal vez, quizás, mañana”, en las labores,
En los juegos de niños, en las flores,
En madres dando a luz y hombres rezando
Y en novios puros suspirando amores.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, en las tacuaras,
“Tal vez, quizás, mañana”, en los albores
de las batallas, y hasta en los girones
de la lucha diaria de las oficinas
defendiendo la decencia y los valores.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, en cada barrio
Al cumplir con la acción de cada día
En el cuartel y en cada campanario,
Que resuena en las almas invitando
A las familias uniéndose al rosario
.
“Tal vez, quizás, mañana”, cada día
En las risas, en los juegos, los abrazos,
En las angustias, en los dramas, en los besos.
En los riesgos, el trabajo y el descanso.
En la oración, y en lo que estoy cantando.
.
“Tal vez, quizás, mañana”, estos mis versos
Ayudarán a acariciar el alma
De los que tomarán la insignia altiva
Haciéndola flamear azul y blanca
Gritando por los siglos de los siglos:
¡”Tal vez, quizás, mañana”, ESO ES LA PATRIA!
.
Autor: Emilio José Samyn Ducó.
